La enfermedad de Lyme es una infección causada por la picadura de una garrapata infectada. La garrapata es tan pequeña que es posible que no se dé cuenta de su presencia ni sienta su picadura. Muchas garrapatas no portan la enfermedad de Lyme. Aun si la garrapata estuviera infectada, es posible que no le transfiera la enfermedad. Una garrapata infectada que esté pegada menos de 36 horas a la piel tiene una probabilidad menor de transmitir la infección. Por estas razones, la mayoría de las picaduras de garrapatas no causan la enfermedad de Lyme.
La enfermedad comienza con un sarpullido. Si no se trata, la infección le puede traer problemas nerviosos o cardíacos, y también un tipo muy severo de artritis (dolor e hinchazón en una o más articulaciones inflamadas).
La enfermedad de Lyme es causada por una bacteria que se llama Borrelia burgdorferi. La enfermedad se contagia a los seres humanos por la picadura de una garrapata muy pequeña infectada con la bacteria. Estas garrapatas viven en la vegetación o en la piel de animales en áreas boscosas, pastizales o pantanos. Las garrapatas infectadas pueden vivir en pájaros silvestres, ratones, mapaches y ciervos, y también en gatos, perros y vacas. Es posible que las garrapatas suban a los humanos desde las hojas secas amontonadas en el suelo y de la vegetación baja en áreas boscosas, matosas o herbosas. Las garrapatas no pueden saltar ni volar.
La gente se infecta en general durante el verano, que es la época en que tienen más contacto con las garrapatas. Los excursionistas, gente que va de campamento, cazadores y otras personas que viven en áreas boscosas o rurales corren un riesgo más alto de contagiarse la enfermedad de Lyme.
La infección se ha presentado en todos los continentes con excepción de Antártica. En los Estados Unidos, la infección es más común en los estados del norte.
La enfermedad de Lyme es difícil de diagnosticar porque los síntomas pueden variar mucho de persona en persona. Es posible que los primeros síntomas no se noten.
La enfermedad de Lyme, cuando no se la trata, puede progresar en 3 etapas:
Etapa 1:
En el primer mes después de haber sido picado por una garrapata infectada le aparecerá un sarpullido en el lugar de la picadura, con forma de anillo o blanco de tiro. Al principio aparece una mancha roja grande que puede ser lisa o rugosa. El área del sarpullido se siente más caliente pero no duele ni pica. El sarpullido crece lentamente durante varios días, en general en forma circular. El centro del sarpullido en general desaparece, creando lo que se conoce como un sarpullido en forma de anillo. A veces se puede ampollar o escamar en el centro. Los lugares más comunes del cuerpo donde aparece el sarpullido son el muslo, la ingle y la axila, pero puede aparecer también en cualquier otro lado.
Si bien el sarpullido aparece en la mayor parte de las personas infectadas, es posible que no tengan sientan nada o que no le presten atención.
Es posible también que se sienta engripado, con síntomas como:
Algunos síntomas no tan comunes de la enfermedad de Lyme son:
Aun sin recibir tratamiento, los primeros síntomas en general mejoran o desaparecen después de algunas semanas. No obstante, si bien el sarpullido desaparece, puede seguir sintiendo durante meses fatiga, somnolencia y a veces un dolor vago de los músculos o las articulaciones.
Etapa 2:
Varias semanas o varios meses después que aparezcan los primeros síntomas, hasta el 15% de las personas infectadas empiezan a tener problemas en el sistema nervioso. Estos problemas pueden ser:
Aproximadamente un 8% de las personas infectadas desarrollan problemas cardíacos, como por ejemplo carditis (inflamación del corazón) y problemas con el ritmo cardíaco.
Durante esta segunda etapa se tendrá dolor en las articulaciones, tendones, músculos o huesos, en general sin hinchazón. Estos síntomas desaparecen en general después de unas semanas.
Etapa 3:
Entre unas pocas semanas hasta 2 años después del inicio de la infección, aproximadamente un 60% de las personas empiezan a tener artritis, con dolor e hinchazón de las articulaciones. La articulación más afectada es la rodilla.
En la etapa 3 uno puede tener ataques de artritis o sentirla todo el tiempo. También se pueden seguir teniendo problemas con el sistema nervioso, pero esto es menos probable. Los síntomas de problemas nerviosos durante la etapa 3 pueden ser:
La enfermedad de Lyme puede ser difícil de diagnosticar. Su profesional médico le hará preguntas sobre sus síntomas y su historia clínica. Después le hará un examen físico.
Es posible que le hagan un análisis de sangre para ver si tiene la enfermedad. O bien usted y su profesional médico se pueden poner de acuerdo para empezar el tratamiento sin hacerse ningún análisis.
Si el rastreo da negativo, o sea que no se encontró ningún coágulo, pregúntele a su profesional médico si se tiene que hacer más pruebas. Pregúntele también cuándo lo tiene que volver a ver para hacerse un examen de rutina.
La enfermedad de Lyme se trata con antibióticos. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir posibles complicaciones. El tipo de antibiótico puede depender de la etapa en que se encuentra la enfermedad y de si sus articulaciones están inflamadas o no.
Si está en las etapas 2 ó 3 de la enfermedad, es posible que necesite también otros tipos de tratamiento. Esto es cierto sobre todo si tiene una infección o inflamación del corazón, del sistema nervioso central o de las articulaciones.
Mujeres embarazadas y que están amamantando:
Si usted está embarazada y tiene la enfermedad de Lyme, es posible que le pase la enfermedad a su bebé. Si bien esto ocurre muy rara vez, si está embarazada y tiene síntomas de enfermedad de Lyme, llame de inmediato a su profesional médico. Si está amamantando, le pica una garrapata y presenta síntomas de infección, póngase también en contacto con su profesional médico para pedirle consejo.
Mientras tenga la enfermedad, los síntomas pueden aparecer en ciclos que duran más o menos una semana.
En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen algunas semanas o meses después de haberse tratado con antibióticos, pero a veces los síntomas continúan por varios años. Por ejemplo, después de haber tratado la enfermedad en la etapa 1, puede volver a sentir dolores de cabeza leves, dolor en los músculos o las articulaciones, o fatiga, pero eventualmente se recuperará por completo.
Si no se diagnostica la enfermedad, y no se la trata, los síntomas pueden durar varios años, pero poco a poco se harán menos agudos.
Los problemas permanentes causados por la enfermedad dependen de cada caso. La meningitis, que puede aparecer en la etapa 2, puede ser fatal en muy raras ocasiones.
Para recuperarse por completo siga el tratamiento recetado por su profesional médico. Deberá tomar todos los antibióticos indicados hasta el final. No deje de tomar los antibióticos simplemente porque se siente mejor o sus síntomas desaparecen. Si siente efectos secundarios del antibiótico, llame a su profesional médico para ver si le puede dar uno distinto.
Para evitar contraer la enfermedad de Lyme, tome las siguientes medidas:
DEET es un repelente muy efectivo, pero los adultos deben usar preparados con no más del 35% de DEET. Los niños deben usar preparados con no más del 10% de DEET. El DEET se debe lavar del cuerpo cuando vuelva a la casa.
Otro repelente que se puso a la venta recientemente en los Estados Unidos es Picaridin. Puede irritar menos la piel que el DEET.
Se recomiendan algunos productos con permetrín (permethrin) para la ropa, calzado, redes para las camas y artículos de campamento. No se coloque permetrín directamente sobre la piel.