El lupus sistémico eritematoso (SLE, por sus siglas en inglés) es una enfermedad autoinmune. Esto quiere decir que las defensas del cuerpo contra la infección atacan su propio tejido. Esto causa inflamación. Ciertas zonas de la piel o de las articulaciones comienzan a doler, se enrojecen y se inflaman. También se pueden inflamar y lesionar otras partes del cuerpo, como los músculos, riñones, el sistema nervioso, la sangre, los pulmones y el corazón.
El SLE, también llamado lupus, es una enfermedad seria y crónica, lo que quiere decir que nunca desaparece por completo.
En la mayoría de los casos, el lupus es moderado y los síntomas se pueden controlar. No obstante, si el lupus es severo puede llegar a ser fatal.
El lupus afecta sobre todo a mujeres jóvenes. En los Estados Unidos es más común entre las mujeres afronorteamericanas, hispanas, asiáticas y nativas de Norteamérica que en mujeres caucásicas. Las mujeres de las Indias Occidentales y las mujeres chinas también tienen un índice más alto de incidencia de lupus.
El lupus discoide (también llamado lupus cutáneo) es una forma de lupus que afecta solamente a la piel. Es más moderado y más común que el SLE.
La causa exacta del lupus es desconocida. Puede haber una tendencia heredada a desarrollar la enfermedad. Al igual que otras enfermedades autoinmunes, aparentemente algunas cosas en particular desencadenan los ataques de lupus, como las infecciones virales y la exposición prolongada al sol.
Ciertos medicamentos pueden causar en ciertas personas un síndrome similar al lupus llamado lupus inducido por medicamentos. Algunos de los medicamentos que producen estos síntomas son la hidralazina (hydralazine, utilizada para tratar la alta presión sanguínea) y la procainamida (procainamide, utilizada para tratar los ritmos anormales del corazón).
El lupus puede tomar muchas formas y no afecta a todos por igual. Algunos de los síntomas más comunes son:
Es posible que haya periodos en que no tenga síntomas, llamados remisiones. Los periodos en que los síntomas se hacen más severos se llaman ataques.
Los síntomas de lupus son similares a los de otras condiciones inflamatorias. Puede ser difícil de diagnosticar. Su profesional médico tomará su historia médica y lo examinará.
Es posible que su profesional médico le mande hacer pruebas de sangre para detectar la presencia del anticuerpo del lupus. Las pruebas de anticuerpos más comunes son:
El ANA está presente (es positivo) en más del 90% de los casos de lupus. Sin embargo, otras enfermedades también pueden hacer que tenga una prueba ANA positiva. El anticuerpo anti-ADN está presente en más del 50% de los casos de SLE, pero frecuentemente no está presente aunque la persona tenga SLE. Los resultados de estas pruebas pueden cambiar con el tiempo. Pueden ir de negativas a positivas y la cantidad de anticuerpos en la sangre puede aumentar.
Es posible que le hagan un análisis de orina para ver si tiene problemas de riñón.
Si tiene un sarpullido, es posible que su profesional médico le haga una biopsia de piel. Para hacer la biopsia se extrae una pequeña muestra de la piel después de haberla adormecido. El pedazo de piel se examina bajo un microscopio para ver si hay signos de lupus.
Los médicos no han encontrado una cura todavía, pero existen tratamientos para aliviar sus síntomas. Los medicamentos pueden aliviarle las molestias.
Cuando tiene lupus es posible que se canse más fácilmente, pero en general no tendrá que abandonar sus actividades normales. Asegúrese de descansar lo suficiente cuando la enfermedad esté activa y trate de evitar el estrés. Durante los periodos de remisión, aumente su actividad física para mantener sus músculos fuertes y flexibles.
La exposición al sol puede empeorar los sarpullidos en la piel y otros problemas producidos por el lupus. Trate de evitar las actividades al aire libre durante los periodos picos de sol (en general desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde). Cuando se exponga al sol, use un sombrero para protegerse la cara. Use ropa que le cubra los brazos, las piernas y el pecho. Use siempre protector solar sobre la piel.
Es posible que tenga momentos en los que no tiene síntomas, pero el lupus es una enfermedad que dura toda la vida y puede ser difícil predecir su curso. La detección temprana, el tratamiento oportuno y continuo, y la supervisión continua pueden ayudar a prevenir daño serio a los órganos y mejora la posibilidad de tener un periodo de vida normal.
Para obtener más información, póngase en contacto con:
Lupus Foundation of America
Teléfono: 800-558-0121 (inglés), 800-558-0231 (español)
Sitio web: http://www.lupus.org