Lasúlceras (llagas) en los pies y las infecciones son un problema que puede ser ocasionado por la diabetes. La gravedad del problema puede ir de llagas menores a daño permanente en los tejidos del pie. En casos severos, es posible que haya que amputarle la pierna.
Cuando tiene diabetes, es posible que tenga mala circulación de sangre en sus pies. Le será más difícil combatir infecciones y curarse de las lesiones en los pies. Como consecuencia, cualquier infección o llaga en sus pies puede ser seria. Sin tratamiento, las infecciones graves pueden hacer que el tejido muscular de su pie muera (gangrena). Los diabéticos son veinte veces más propensos a contraer gangrena en el pie que las personas que no son diabéticas.
Debido a que la diabetes daña las terminales nerviosas (un problema llamado neuropatía), es posible que no sienta dolor si se lastima un pie o contrae una infección. Por eso puede ser difícil darse cuenta que necesita tratamiento médico.
Los síntomas iniciales de una lesión o infección pueden ser inflamación o enrojecimiento. Otro síntoma posible es dolor, pero con frecuencia los diabéticos no sienten dolor en el pie. Las llagas pueden aparecer en la piel de su pie. Pueden sanar pero luego retornar en el mismo lugar. Si las llagas no se tratan, el tejido puede morirse y ennegrecer.
Su profesional médico sospechará que está desarrollando una llaga si se está formando una región enrojecida o una llaga en su pie. En la mayoría de los casos las llagas se forman en la planta del pie o los dedos. No obstante, pueden aparecer en cualquier lugar donde haya presión inusual (por ejemplo, por un arruga en su media) o una lesión (como la esquina puntiaguda de una uña).
Es posible que su profesional médico le tome una muestra de la llaga con una gasa para ver si tiene bacterias.
A veces las llagas son mucho más grandes de lo que aparentan. Su profesional determinará la profundidad de la úlcera. Es posible que se tenga que hacer una radiografía para ver si se infectó el hueso.
Su profesional médico le puede recetar antibióticos u otros medicamentos para aplicar sobre la llaga o la parte infectada del pie. El medicamento ayudará a combatir la infección, eliminar el tejido muerto de la herida y ayudar a que crezca tejido nuevo y sano. Su profesional médico también le puede recetar un antibiótico oral.
Es posible que tenga que evitar estar de pie por un tiempo para que no se irriten más las llagas o infecciones. También puede tener que mantener su pie elevado sobre una silla o almohada para ayudar a que la sangre circule mejor.
Es posible que su profesional médico le recomiende un tratamiento con fisioterapia para ayudar a que su pie se cicatrice. El fisioterapeuta también podrá evaluar cómo camina y si los zapatos le calzan bien. A veces un especialista del pie (podólogo) lo podrá ayudar a cuidarse del pie.
En algunos casos se tendrá que internar en un hospital para el tratamiento. Si los antibióticos no le cicatrizan la región infectada o la úlcera, su profesional médico puede tener que quitarle el tejido infectado por medio de una operación. En un caso extremo, si tiene gangrena, es posible que haya que extirparle la parte afectada del pie.
Mientras padezca de diabetes, correrá el riesgo de contraer infecciones en los pies. Es importante que se cuide bien los pies para reducir el riesgo de infecciones y complicaciones, como la pérdida del pie o la pierna. La diabetes es la razón principal por la que se amputan piernas en los Estados Unidos.
Examínese los pies al terminar cada día para ver si hayáreas enrojecidas, cortes o raspaduras que se puedan llegar a infectar. Si no puede verse la planta de los pies, use un espejo o pídale a alguien que lo ayude. Fíjese si hay:
Fíjese si hay signos de infección en una cortadura o ampolla. Algunos signos de infección son los siguientes:
A la primera señal de problemas en los pies, consulte con su profesional médico. Siga también las pautas de cuidado que se dan a continuación.
Lavado y secado:
Tratamiento de callos y durezas:
Cuidado de las uñas de los pies:
Temperatura de los pies:
Calzado:
Además de estas pautas para el cuidado de los pies, el buen control del azúcar en su sangre y su presión sanguínea ayuda a evitar problemas en los pies. Además, no debería fumar, porque afecta la circulación de la sangre y retarda la cicatrización de las heridas.
Vea a su profesional médico por lo menos una vez cada 3 meses. Hágase examinar los pies en cada visita. Si detecta un área enrojecida o una llaga, vaya a ver a su profesional médico antes de que se cumplan los tres meses. Una vez por año, su profesional médico le debería examinar sus pies para ver si se han dañado los nervios. Si pierde la sensibilidad en la piel de sus pies, tendrá que tomar precauciones especiales para prevenir lesiones.
Para obtener más información, póngase en contacto con:
American Diabetes Association, Inc.
Teléfono: 800-DIABETES (800-342-2383)
http://www.diabetes.org
American Podiatry Association
Teléfono: 800-FOO-TCARE (800-366-8227)
http://www.apma.org