Una válvula cardiaca artificial es un dispositivo hecho por el hombre para reemplazar una válvula que no funciona bien. Las válvulas del corazón se abren y cierran con cada latido para mantener la circulación de la sangre. A veces las válvulas del corazón se pueden dañar debido a una enfermedad y tienen fugas o dejan de funcionar. Cuando no se pueden reparar las válvulas dañadas, se usan válvulas artificiales para reemplazarlas. Esto se hace por medio de una cirugía abierta del corazón llamada recambio de válvula cardiaca.
En general hay 2 tipos de válvulas artificiales del corazón: las válvulas mecánicas y las válvulas biológicas.
Las válvulas mecánicas están fabricadas por completo con materiales sintéticos. La válvula mecánica utilizada más comúnmente es la bivalva o válvula de doble disco. La válvula de doble disco se compone de 2 discos o aletas abisagradas fabricadas de un material muy liviano y duradero (carbón pirolítico). Cuando le colocan una válvula mecánica tendrá que tomar medicamentos anticoagulantes (para licuar la sangre) para reducir el riesgo de que se formen coágulos de sangre. La ventaja principal de las válvulas mecánicas es que duran mucho tiempo, en la mayoría de los casos 20 años o más.
Las válvulas biológicas se fabrican con tejido humano o animal que ha sido tratado especialmente para que el cuerpo no las rechace. Después de tratarlas, se adhieren materiales sintéticos a las válvulas para reforzarlas. Las válvulas que se fabrican con tejido humano pueden provenir de corazones o pericardios humanos donados. (El pericardio es la bolsa resistente que cubre el corazón.) Con las válvulas biológicas no hace falta usar anticoagulantes a largo plazo. Pero no duran tanto tiempo como las válvulas fabricadas por el hombre, si bien duran probablemente más en personas mayores.
Ninguna válvula artificial es perfecta. No obstante, ofrecen una segunda oportunidad de vida a muchas personas que tienen válvulas del corazón enfermas.