La disección de la aorta es un desgarro de la capa interna de la aorta, el vaso sanguíneo más grande del cuerpo. Éste es un problema muy serio. Cuando entra sangre en el desgarro, se acumula entre las capas internas y externas de la aorta y causa que se separen. Esta separación se hace cada vez mayor. Puede bloquear otros vasos sanguíneos importantes, modificar el modo en que funciona el corazón o hacer que la arteria reviente.
Las razones más comunes son:
A medida que pasa el tiempo, la alta presión en forma continua puede hacer que la aorta se ensanche. Esto debilita la pared de la aorta y la alta presión sanguínea aumenta la tensión sobre la pared. Estas condiciones hacen que la pared se desgarre más fácilmente, pero nadie sabe exactamente cómo se provoca.
Algunas de las enfermedades heredadas que causan una pared anormal en la aorta son el síndrome de Marfan, el síndrome de Turner, y el síndrome de Ehlers-Danlos. Estas enfermedades poco comunes tienen una característica común. La capa media de la pared de la aorta se hace de tejido fino débil. Las personas que tienen estas enfermedades corren un riesgo muy alto de tener una disección y morir repentinamente.
Los síntomas pueden ser los siguientes:
El profesional médico le hará preguntas sobre sus síntomas, lo examinará y le preguntará sobre su historia clínica. Es posible que le haga las siguientes pruebas:
La disección de la aorta es una emergencia médica. El tratamiento debe comenzar lo antes posible. El tipo de tratamiento dependerá principalmente de dónde se encuentre la disección de la aorta. En algunos casos, le darán un sedante y un medicamento de acción rápida por vía intravenosa para bajarle la presión sanguínea. En otros casos será necesario operarlo para reemplazar la parte débil de la aorta con un injerto de material sintético. A veces se efectuará un bypass coronario y reemplazo de válvulas al mismo tiempo.
Cuando el tratamiento médico o quirúrgico es exitoso, en general no quedan secuelas. Podrá volver a su vida normal.
La mejor prevención es controlar la alta presión sanguínea, aun para aquellas personas con paredes debilitadas por una condición heredada. Las personas con el síndrome de Marfan pueden tomar medicamentos llamados betabloqueantes para prevenir la disección aórtica.